Es la cantidad de insumo que una instalación de destilación puede procesar bajo condiciones normales de operación. La cantidad se expresa en términos de capacidad durante un período de 24 horas y reduce la capacidad máxima de procesamiento de todas las unidades de la instalación bajo operación continua (ver Barriles por día de operación) para tomar en cuenta las siguientes limitaciones que pueden retrasar, interrumpir o disminuir la producción:
- La capacidad de las instalaciones aguas abajo para absorber la producción de crudo proveniente de las instalaciones de procesamiento de una refinería dada. No hay reducción cuando la distribución de corrientes intermedias a través de otras instalaciones aguas abajo es parte de la operación normal de la refinería y de los tipos y grados de insumo que se van a procesar.
- Los tipos y grados de productos que se van a producir, las limitaciones ambientales relacionadas con las operaciones de refinación, la reducción de capacidad debida a las paradas programadas por condiciones de rutina como inspecciones rutinarias, mantenimiento, reparaciones y ciclos de rotación.
- La reducción de la capacidad debida a paradas no previstas por condiciones como problemas mecánicos, reparaciones y desaceleraciones.